Primero: confirma cuánto te deben
Antes de reclamar, calcula lo que corresponde. Con tu salario diario, fecha de ingreso y fecha de salida puedes estimar finiquito y, si hubo despido, indemnización con las calculadoras de finiquito y liquidación. Son estimaciones brutas y orientativas, pero te dan una cifra con la cual comparar lo que ofrece la empresa.
Si no entiendes cómo calcularon tu pago, pide el desglose por concepto: sueldo pendiente, aguinaldo proporcional, vacaciones y prima vacacional proporcionales, y en su caso indemnización y prima de antigüedad. La guía de finiquito vs. liquidación explica la diferencia entre ellos.
Reúne los documentos y pruebas
- Contrato, recibos de nómina y comprobantes de pago (CFDI).
- Mensajes, correos o audios donde consten tu despido, tu renuncia o las instrucciones de tu supervisor.
- Registros de entrada y salida, credencial y cualquier documento que acredite tu salario y antigüedad.
- Tu carta de renuncia o el aviso de despido, si existen.
- Tu estado de cuenta del IMSS con semanas cotizadas y salario registrado.
Guarda copias en tu teléfono y en la nube. No alteres ni edites capturas: conserva los originales.
Cuidado con lo que firmas
Antes de firmar un recibo de finiquito o una carta de renuncia, léelos completos. Verifica que digan exactamente lo que recibiste y qué conceptos se pagan. Firmar un documento con la leyenda de que “no se te adeuda nada” sin que hayas recibido el pago, puede perjudicarte. No firmes hojas en blanco ni documentos con espacios sin llenar, y pide copia de todo lo que firmes. Si no estás de acuerdo con la cantidad, puedes anotarlo por escrito en el mismo documento antes de firmar.
Reclama por escrito
Un primer paso razonable es enviar un mensaje o correo claro a la empresa, con fechas y cifras: indicas qué conceptos reclamas, de qué periodo, y que esperas respuesta en un plazo razonable. Esto sirve como evidencia de que intentaste una solución antes de acudir a la autoridad. Mantén un tono respetuoso y objetivo, sin acusaciones personales.
El siguiente paso: la conciliación laboral
Desde la reforma a la justicia laboral, en la mayoría de los conflictos individuales hay que acudir primero a la conciliación prejudicial antes de presentar una demanda ante un tribunal laboral. Se solicita ante el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral o ante el centro de conciliación del estado, según el tipo de empresa. En la audiencia, se busca un acuerdo; si se logra, se firma un convenio, y si no, se emite una constancia que permite acudir al tribunal. Existen excepciones, y el procedimiento exacto depende del caso y de la entidad.
PROFEDET ofrece orientación gratuita y puede apoyar a personas trabajadoras durante este proceso. Es un buen lugar para empezar si no tienes asesoría legal.
Plazos: no esperes
Los derechos laborales prescriben. Como regla general, el artículo 516 de la LFT establece un plazo de un año para reclamar prestaciones, contado a partir de que la obligación era exigible, y el artículo 518 fija dos meses para las acciones derivadas de un despido. El inicio de la conciliación puede afectar el cómputo, pero no conviene depender de eso: cada semana cuenta. Consulta la guía de despido injustificado para más detalle sobre los plazos y los pagos que suelen revisarse.
Errores que conviene evitar
- Esperar meses a “ver si pagan solos”.
- Aceptar un pago parcial firmando un finiquito total sin entender las consecuencias.
- No guardar comprobantes ni mensajes.
- Reclamar solo de palabra y sin dejar evidencia.
- Dar por hecho que, al renunciar, ya no se tiene derecho a nada: el aguinaldo, las vacaciones y la prima proporcionales se pagan aun con renuncia voluntaria.
Esta guía es informativa; los plazos y procedimientos pueden variar según tu caso. No sustituye asesoría legal individual.
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Fuentes oficiales
Contenido redactado por Karla Patricia Hernández y revisado por la Lic. Natali Rivera Juárez, con fines educativos; no constituye asesoría legal ni fiscal individual.